lunes, 26 de abril de 2010

Vanesa Perroncel

“La mujer es de natural engañadora”

Señores, no debo ser el único hombre en el mundo que se ha preguntado, ¿qué es lo que quieren las mujeres?. Y pensando en el siguiente ejemplo del que ya les hable, creo que la respuesta es: “lo que tienen las demás”.


Vanesa Perroncel es una mujer muy hermosa, modelo de lencería, francesa de origen y prometida a un Jugador de futbol internacional Ingles, llamado Wayne Bridge que jugaba en el Chelsea, club de Londres, con el que tiene un hijo de cuatro años. Esta pareja vivía feliz en una urbanización de lujo londinense, dónde también viven otros jugadores del mismo equipo. Entre ellos, el reconocido capitán del Club citado y de la Selección Inglesa John Terry, casado con una también hermosa mujer y con dos hijos, habidos de ese matrimonio.




No creo que a la Srta. Perroncel le faltase de nada, más bien, el bueno e inocente de Bridge, que estaba coladito por ella, la trataba como una princesa, colmada a caprichos y disfrutando del privilegio que en Inglaterra y en el resto del mundo resulta ser, la pareja de un futbolista famoso, pero, por lo visto, eso no era suficiente.


Bridge y Terry, no sólo eran compañeros en el Chelsea primero y en la Selección Inglesa después, sino que además eran grandes amigos y también lo eran sus respectivas parejas. Salian juntos y veraneaban juntos en los paraisos naturales más exclusivos del planeta.



Pero Vanesa quería mas y de alguna forma, por alguna razón, quería a Terry, con quien se lio y de quien, dicen, llegó a quedarse embarazada y abortando a petición de este. No contenta con destrozar la amistad de los dos Jugadores y, quien sabe si quizás más, siguió su periplo "deportivo" cepillandose a otros tres jugadores más. Según comentan las malas lenguas.
Vanesa, por supuesto, no siguió con Terry, cuya reconciliación con su esposa tuvo que pasar por unos románticos y lujosos dias en Dubay coincidiendo con el Día de San Valentin, que habrán satisfecho el temor a un divorcio costosísimo. Ignoro que estárá haciendo ahora. Emitio un comunicado a través de un representante, ni siquiera lo hizo ella personalmente, explicando lo ocurrido y negando las relaciones con los otros jugadores, pero no negando su relación con el capitan ingles. A raiz de todo esto, Terry y Bridge han perdido, lógicamente, su amistad, el escándalo de sus peripecias es vox populi en England y al primero le ha costado la capitanía de la Selección. También, ha supuesto un problema de estado puesto que ambos jugadores son internacionales y las concentraciónes, después del temita, debían de ser muy tensas. Bridge, por su parte, se consuela con modelos e idilios que le atribuyen. Eso es lo que tiene haber estado prometido y no casado. Probablemente la tal Vanessa volverá a engatusarle a través del hijo en común que tienen y se reconciliaran, para recuperar el tren de vida que perdió.
La moraleja de todo esto, señores, es que, ni colmando de los placeres más mundanos, ni satisfacciendo las necesidades más exclusivas de una mujer, te aseguran su fidelidad. Las mujeres quieren lo que no tienen y mientras no lo tienen, lo ansian y los métodos para llegar a ello, no importan, importa la posesión. Este es un claro ejemplo de ello...
Y habrá más.










jueves, 22 de abril de 2010

Comienzos y motivos

Decía Sacha Guitry actor, escritor, escenógrafo, etc frances que "si la mujer fuera buena, Dios tendría una". Probablemente a la mayoría de la gente le traiga al pairo lo que este buen señor, diga y cuando alguien como yo, decide abrir un blog con este nombre, la mayor parte de esa gente pensase, con cierta coherencia y razón, que es mi propia experiencia la que me lo dicta. Sin embargo, y al margen de las citas literarias que encabezaran mis entradas, pretendo otorgar a esta afirmación un cierto carácter científico. De esta forma, otorgaré una razón a mi propia experiencia y a su vez, una guia basada en la incontrovertida realidad, de tales afirmaciones.


Dicho todo esto y abierta la Caja de Pandora o de los Truenos y sin ánimo de ofender o con él, dedicaré mi primera frase al personaje que pretendo analizar, más adelante: "La mujer es, de natural, engañadora". Vanessa Perroncel.